Forgiveness, an essential part of our work.

By Gary Powell, Executive Director.

In December, I was asked to write a few words about “Forgiveness,” and I would like to share it with you as well.  Here it is:

Forgive?  Why should we?  What do we have to gain by forgiving someone that has offended us?  Perhaps we should consider what it costs us when we do not forgive.

It´s a decision.

Not forgiving starts off as something that we chose to do. Typically we do not forgive because we want the offender to hurt the same way we hurt.   Often, we stop talking to the one we do not want to forgive, and a barrier grows in that relationship.   As time goes on, we go out of our way to avoid that individual and start a campaign to hurt or damage their reputation.   In time, we become embittered to the point of hatred, unable to love due to a hardened heart.   Our lives are marked by this attitude, and it can become a cancer that eats away at all the joy one can experience.  It is definitely a cycle that, if left unattended, can literally ruin one’s ability to love and live as God intended.  It destroys the peace and community that one can have.

Forgiveness = freedom.

The work at La Casa de mi Padre is much about forgiveness.  It looks something like this: a child that has been abandoned or hurt by a parent will often withdraw, beginning to harden his or her heart as protection from what they have suffered.  The child works to push this back into the far depths of the mind and not think about it.  However, this can manifest itself later on in life by the child not being able to have friendships or meaningful relationships with others.  Our counseling program is designed to help our children to let go of the hurts of the past, to forgive, to be free to face the future without the heaviness that comes with holding grudges.   This new found freedom allows them to love and enjoy a relationship like never before.

Let’s consider what Jesus says about forgiveness in Matthew 6:15: But if you do not forgive others, then your Father will not forgive your transgressions.” Think about that for a moment!  If we do not forgive, we will not be forgiven.  Certainly we would not want God to hold our sins against us because we have not forgiven others.  Jesus’ reason for coming into the world was so that we could be forgiven and brought into a relationship with God.  A relationship with the Lord is what helps us to experience the life as we were intended to live from the beginning: a life that is full, rich in love, joy and peace; a life that is complete.

May God bless you with rich relationships.

El perdón, una parte esencial de nuesto trabajo

Por Gary Powell, Director Ejecutivo

En diciembre del año pasado, me pidieron escribir algo sobre el perdón para una revista local, y me gustaría compartirlo con ustedes también. Aquí está:

¿Perdonar? ¿Por qué deberíamos hacerlo? ¿Qué ganamos con perdonar a alguien que nos ha ofendido? Consideremos el costo/beneficio que el perdón trae a nuestras vidas.

Es una decisión.

No perdonar es algo que nosotros elegimos hacer. Generalmente, no perdonamos porque queremos que quien nos ha ofendido sufra como nosotros hemos sufrido. A menudo retiramos el habla a quien no hemos perdonado y una barrera comienza a levantarse en esa relación. Al pasar el tiempo, procuraremos evitar a esa persona, e incluso comenzar a hablar mal de tal forma que dañaremos su reputación. Con el pasar de los días, nos volvemos amargados hasta el punto de odiar, y somos incapaces de amar debido a un corazón endurecido. Nuestras vidas son marcadas por esta actitud y puede volverse un cáncer que carcome todo gozo que podríamos experimentar. Esto es definitivamente un ciclo que de no romperse a tiempo puede literalmente destruir nuestra capacidad de amar y vivir como Dios lo ha planeado. Puede destruir nuestra paz y la comunión que deberíamos tener con otros.

Perdon=libertad.

El trabajo en La Casa de mi Padre se fundamenta en el perdón. Un niño que ha sido abandonado o dañado por sus padres a menudo se retrae y su corazón se endurece como un mecanismo de defensa que lo protege del dolor que ha experimentado. Él se esfuerza por desechar lo sucedido en lo profundo de su mente y así no pensar más en eso. Sin embargo, ésto puede manifestarse más tarde en su vida al no poder entablar relaciones significativas y duraderas con otros porque no ha resuelto el problema. Nuestro programa de consejería está diseñado para ayudar a los niños a lidiar con su pasado, perdonar, restaurar su confianza y finalmente, ser libres para enfrentar el futuro sin la carga insoportable que representa el no resolver los conflictos. Esta nueva libertad les permite amar y disfrutar de sus relaciones con otros como nunca antes.

Una vida plena.

Consideremos lo que Jesús dice sobre el perdón en Mateo 6:15: “Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco Su Padre les perdonará a ustedes las suyas.” ¡Piense en eso por un momento! Significa que si no perdonamos, tampoco seremos perdonados. Ciertamente ninguno de nosotros quisiera que  Dios no perdonara nuestros pecados porque no hemos perdonado a otros. La razón por la cual Jesús vino a este mundo fue para que pudiéramos ser perdonados y restaurar nuestra relación con Dios. Una relación real con Dios es lo que nos ayuda a experimentar la vida que El planeó que tuviéramos desde el principio: una vida rica en amor, gozo y paz; es decir, una vida plena.

Que Dios le bendiga abundantemente.

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