Visiting Arturo’s Family in Apancoyo

By Kelly Mitchell, house mom at Eagle Ranch (recently visited La Casa)

Getting ready to ride the horse / Preparándose para montar el caballo

What an amazing family!  The children were so excited to see Kathryn and Patty that they were waiting at the road when we arrived.  Arturo went to get the horse to help us cross the river, insisting that we ride it because it was safer.

They warmly welcomed us all into their home.  I had prayed the night before that God would give me some clarity to be able to understand and communicate with them; he answered that prayer, although not in the way I expected.  He showed me that love is always the universal language.  That is what Arturo does.  The love that he gives to his children, he demonstrated to us.

Arturo and his mom Tiburcia gave us some mangos to take back to La Casa.  Here is someone who materially has next to nothing to meet his needs, at least in the eyes of an American, and yet he wants to give what he has to those who have come to see him and his kids.

Riding the horse/Montando el caballo

The kids, oh how precious!  They loved looking through our cameras at the pictures we had taken.  Abner, one of Arturo’s 6 children, was just as hardworking as his father and seemed to have just as kind a heart.

Jacobo had a ball taking pictures with my camera. He would take a picture, look at it, and then smile so big he would laugh out loud.  The greatest moment of my day was to hear their laughter and feel the tight squeezes of their hugs, reminding me of what I had waiting on me back home. It was a beautiful experience to see the community where the family of one of La Casa de mi Padre’s children lives and to have the opportunity to spend time with them.

With Arturo's family/Con la familia de Arturo

Visitando a la familia de Arturo en Apancoyo

Por Kelly Mitchell, Mamá del Hogar en Eagle Ranch, EE.UU. (Recientemente, visitó La Casa).

¡Qué familia tan increíble! Los niños estaban tan contentos de ver a Kathryn y a Patty que hasta estaban esperándonos en la calle cuando llegamos. Arturo trajo un caballo para ayudarnos a cruzar el río. Insistió en que lo montáramos porque era más seguro.

Nos dieron una cálida bienvenida en su hogar. Yo había orado la noche anterior para que Dios me diera algo de claridad para poderme comunicar con ellos. Dios respondió mi oración, pero no de la forma que yo pensé. El me mostró que el amor es siempre el idioma universal. Eso es lo que Arturo hace, el amor que les da a sus hijos, es el que nos demostró a nosotros.

Arturo y su mamá, Tiburcia, nos regalaron mangos para llevar de regreso a La Casa. Estas son

Arturo lavando nuestros pies en el río / Arturo washing our feet in the river

personas que ante los ojos de un americano, no tienen nada materialmente hablando; sin embargo, quieren compartir de lo poco que tienen con aquellos que venimos a visitarlos a él y a sus hijos.

¡Qué niños tan lindos! Les encantaba ver en nuestras cámaras las fotos que habíamos tomado. Abner, uno de los 6 hijos de Arturo, era tan trabajador y de buen corazón como su papá. Jacobo, disfrutó al máximo tomando fotos con mi cámara, tomaba una, la miraba se sonreía y terminaba carcajeándose.

El mejor momento de mi día era escuchar sus risas y sentir sus abrazos apretados. Me recordaba de lo que me esperaba al regresar a casa. Fue una linda experiencia conocer la comunidad donde vive uno de los familiares de los niños de La Casa de mi Padre y tener la oportunidad de compartir con ellos.

Advertisements

One thought on “Visiting Arturo’s Family in Apancoyo

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s